La entrevista que Celina Chatruc les hace a Jorge Mara y Orly Benzacar en La Nación de hace un par de días da mucho, pero mucho, material para reflexionar sobre el por qué de la perpetua crisis del mercado del arte en la Argentina y ,debo confesar me sorprendió, la candidez del discurso de dos galeristas que si bien son astutos tiene poco de inteligentes y cuyas cabezas hace que su liderazgo torne muy difícil mejorar la situación del sector. Leyendo sus respuestas uno tiene la sospecha o bien que se han creído la propia mentira al extremo de la auto-indulgencia (sobretodo en materia de calidad de los artistas que representan) o que están tan ensimismados en su propio ego que no logran ver algo obvio y elemental que es que el país no tiene un mercado del arte viable no por los problemas económicos sino por el modo en el que ellos, principalmente Benzacar (madre e hija) ha venido usando su lugar (heredado) de privilegio para hacer lobby no con fines constructivos sino para negociar su lugar en el esquema de distribución. Nada más peronista que este tipo de conducta. Por el otro y creo que esto es lo más importante, un análisis rápido de los artistas que estos dos galeristas representan ponen luz sobre la naturaleza del problema de no poder construir un mercado sano del arte. Un par de preguntas que vale la pena hacerse es qué están intentando vender y si esos ‘productos culturales’ están a la altura de lo que anuncian.

Sin embargo, la sinceridad de una respuesta de Jorge Mara a una pregunta de Chatruc resume todo el problema y nos obliga a preguntarnos si Pablo Avelluto es la persona para estar al frente de una cartera que ha delegado las decisiones en un grupo de gente que, según confiesa, no las puede tomar:

LN: -La cámara Meridiano acaba de cumplir un año. ¿Qué lograron hasta ahora?

OB: -Que la Agencia de Cooperación, Inversiones y Comercio Exterior no tire plata en cosas inútiles sino que haga foco en las ferias que recomienda la cámara.

Para los que no saben qué es la Cámara Meridiano les cuento que es una asociacion de galerias de arte argentinas (casi 50) presidida por, oh sorpresa!, Orly Benzacar quien plantea como logro de su ‘grupo de interés’ el haber conseguido que el gobierno use los recursos de acuerdo a ‘su consejo’. Hago una pregunta elemental. Qué hace Benzacar, entonces, viajando a ARCO? Hace lobby para la cámara que representa o para ella misma? Ella hace uso de su presidencia para ponerse primera en la cola de los beneficios que supuestamente representan a su sector? No debería excluirse de esa nómina y pagarse ella el costo del envío, dado que es la galeria mas importante? Ni hablar de cómo las galerías del exterior son sistemáticamente excluidas.

Esto hacia adentro del circuito de galerias. En lo que respecta a la relación entre las galerias y el mercado (es decir, los coleccionistas), Jorge Mara dice algo, cuya honestidad, me deja helado, al afirmar: ‘Lo primero que hay que restablecer aquí es la confianza en las galerías’.

Sin embargo, estimados Jorge y Orly, tamaña afirmación no puede quedar en su mera enunciacion. A esa afirmacion le sigue la pregunta de por qué los galeristas argentinos han perdido la confianza del público y de sus coleccionistas. El éxito de mi blog, si se quiere, es la otra cara de la misma moneda de la falta de confianza en ustedes! Ahora bien, por qué el gobierno premia en lugar de penalizar a aquellos que, por su propia responsabilidad, perdieron la confianza de sus ‘clientes’. En condiciones normales de mercado, un negocio que ‘pierde la confiaza de sus clientes’ tiene que desaparecer.

Y a las pruebas me remito porque cuando voy a la página de Internet de la galeria de Jorge Mara lo primero que me llama la atenciòn es su baja calidad técnica. Hay imágenes que directamente no bajan y eso haría que cualquier comprador internacional se desinterese, de manera instantánea. Pero cuando uno ve a sus artistas: Carlos Arnaiz, Horacio Coppola, Marcolina Di Pierro, Sarah Grilo, Fernandez Muro, Estrada, Alfredo Hlito, Juan Lecuona, Lucía Mara (la hija?), Macaparana, Fabio Minotti, Kveta Pacovska, Amalia Nieto, Ana Sacerdote, Kazuya Sakai, Fidel Sclavo, Grete Stern y Eduardo Stupía, no puedo sino llamar la atencion sobre la baja calidad que es presentada como pasable atraves de la inclusion de excelentes artistas muertos cuya venta sólo puede entenderse como parte del mercado secundario (ya que no hay nueva produccion porque están muertos) y no como mercado primario (promocion de artistas vivos), A quién está beneficiando Avelluto? A los artistas o a los galeristas y sus herederos? Digo esto porque Grete Stern y Coppola (ambos fotografos con cuyas ventas no se puede sostener una galeria) estan muertos. Tambien estan muertos Muro, Grilo, Hlito, Nieto y Sakai. Es decir de un plantel de 18 artistas, 7 están muertos. De esos 18, 9 son argentinos. Digamos que esto nos deja un Jorge Mara que va a ARCO financiado por los contribuyentes con 9 artistas argentinos (entre los que se incluye su hija nacida en 1988), de los cuales solo seis estan vivos. De esos seis, tenemos a artistas de un nivel inexportable por estar fuera de moda en términos de mercado y no tener ninguna relevancia como Juan Lecuona o Carlos Arnaiz. Esto nos deja con Stupia y no voy a hacer ninguna valoracion de su obra porque ya la hice (ver Pastela) sino que me voy a limitar a decir que tiene una galeria en Londres con lo cual no necesita del dinero de los contribuyentes para ser comprado en el exterior.

Mi pregunta entonces, sin analizar aún al contingente de Benzacar, es qué está haciendo Avelluto con el l dinero de los contribuyentes (que para eso se le paga como Ministro)? Es como si Avelluto hubiera delegado sus potestades en la Asociación de Benzacar constituída como grupo de lobby que, a confesión de parte relevo de prueba, confiesa que ha perdido la confianza de sus coleccionistas y para peor, como es el caso de Jorge Mara, miente al plantearse como una galería que representa a artistas vivos ya que la mitad están muertos y un gran porcentaje del resto ya vende en el exterior.  J A T

 

 

 

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