ESTE TEXTO NO ES MÍO SINO DE BERNARDITA REPETTO

Allá por los principios del siglo XX eran una atracción circense los tatuados, o algo exótico que pasaba por vodeviles cabarets o esas fotos que consumían los que necesitan ver algo que los provoque o los escandalice. Fotos prohibidas, fuera del rigor moral de esos tiempos.

No hay nada nuevo bajo el sol y esa onda de darle una mirada de vanguardia o artística a tatuarse todo el cuerpo es solo una ilusión para los desinformados superficiales psico milenials que dan vueltas por Palermo.

Acá en estas fotos hay sugerencias para Cande y una para que se vea vieja y toda tatuada.

ESTOY EN MIŁÁN CON GALATI

 

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