ESTE TEXTO NO ES MÍO SINOD DE BRAD PITT BULL

Es incalculable el tiempo que pasé leyendo revistas … En casa no habia televisión, algo que ahora parece imposible de imaginar en una casa familiar con dos hijos.

Pero así fué, no teniamos tele y no la tuvimos hasta quasi adolescentes … Mis viejos tenian buenos discos y buenos cuadros, el abono del Teatro Colón y era normal invitar gente a cenar, en petit comité … para lo cual mi padre tenía unos vinos Norton y unas botellas de Vat 69 … y comida, logicamente. Viviamos en Libertador 184, justo enfrente de la Estación Retiro. A casa venian “la Negra” Aberasturi, Jorge Garber y Alberto Girri. Mi viejo estudiaba ingles conversando con Mister Moliver. Y leía en francés. Supongo que tambien lo hablaba pero nosotros hababamos en castellano español. Mi madre me llevaba mucho al cine, primero a ver “dibujitos” en los cines “Real” y “Mundial”. Así se llamaban los cines.

Algunos estrenos los veiamos en familia, ahora recuerdo 2001 de Kubrick y El Submarino Amarillo (Beatles). A veces ibamos al Autocine. Y también a ver a Bejart, Mikis Teodorakis o Chico Buarque. Así fuimos criados, sin televisión. Y las revistas eran importante pasatiempo. Sospecho que nunca fue facil conciliar el sueño para servidor que guardaba abajo de la cama las revistas de Editorial Nogaro, los super-heroes. Mas adelante empecé a leer con deseo la D´Artagnan y, mas adelante, la Nippur … Nippur de Laggach, el incorruptible sumerio, Dennis Martin, el espia inglés con licencia para matar que regalaba rosas amarillas. Y Jackaroe, el indio blanco que calzaba dos revolveres cruzados en el pecho. También Corto Maltes, la Skorpio y alguna otra serie de Hugo Pratt, generalmente bélicas. Acabo de llegar a casa leyendo la última aventura de Arturo Perez Reverte que no resulta ajeno a aquellas lecturas gráficas. En el colegio nos “hacian leer” a Cortazar y a Garcia Marquez. Quizás mi primera lectura voluntaria haya sido Charles Bukowsky, aquellos libros de la editorial Anagrama … Una muy buena colección que permitia leer casi cualquier cosa publicada en esta editorial … Otro libro “habitual” fué FLASH … Seguramente, para los lectores de mi generación, todo esto resulte familiar. Miguel Abuelo me prestó un libro de Bukowsky en una de las giras provinciales con Los Abuelos de La Nada … Abrí la primera página y leí … Alguien que mira una ventana justo cuando alguién cae (de una ventana mas alta) para aplastarse en el piso … Lo adopté inmediatamente y sigue siendo un autor al que quiero como parte de la familia … Algo parecido me ocurrió con Leviatan, de Paul Auster … Estaba hojeando libros en la FNAC y abro Leviatan justo cuando una persona explota en combustión espontanea … Justo vengo de la que fué mi segunda casa familiar cuando mis viejos decidieron dejar de vivir en Retiro … Recuerdo cuando mi padre guardó las obras completas de Lenin para guardarlas en el sótano. Mi comunión con las historietas de Editorial Columba fué total. No voy a aburri contando mi vida, además presumo de olvidos interesantes. Pero antes de cumplir mis diez años, mi hermana Hebe se casó con Carlitos Nuñez Cortés de Les Luthiers, en aquel momento I Musicisti … Ibamos al Di Tella con frecuencia … Y vi a los Luthiers cientos de veces … En la Fusa de Punta del Este, en Mar del Plata y en Buenos Aires … Incluso llegaron en ensayar en casa y rayaron un mueble con el Bass Pipe a Vara … Mi siguiente cuñado (tengo solo una hermana) fue con el obrero y cantor Juan Sosa … Mi hermana militaba fuerte en Montoneros y tocaba con un espléndido grupo de Folklore evolucionado: Huerque Mapu … Recuerdo cuando conocí a Sosa, estaba cantando “Mataron al Guerrillero” y cantaba llorando … Supongo que Hebe ya estaba enamorada de aquel obrero buen mozo y culto, que cantaba y militaba … Un año antes del golpe del 24 de marzo ya se habian fugado a París …

EL PODCAST DE ESTA SEMANA ESTÁ DEDICADO A MATIAS DUVILLE

ESTE VIERNES, VOY A CHARLAR CON EL ARTISTA ANDRÉS COMASTRI EN SU ESTUDIO ABIERTO. TODOS INVITADOS!

« --- »