ESTE TEXTO NO ES MIO SINO DE K-MARTY

Cuando ni la palanca de la familia, ni la guita ni el talento son suficientes, jugar la carta del llanto y la acusación de persecución política en el prime time del periodismo amigo es un movimiento viperino y falaz.

Los artistas con cierto talento (incluso sin pulir) se mueven y encuentran oportunidades (y las oportunidades los encuentran también), dado que el talento salta a la luz (salvo raras oportunidades…y existen menos Kafkas de los que se claman).

Esme quiere una de las pocas cosas que no puede tener ni comprar, y no puedo más que regodearme en esta gloriosa ironía. Algo así como una Florence Jenkins vernácula…y fascista.

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