ESTE TEXTO NO ES MIO SINO DE GABRIEL GOLDEMBERG

Una vez fuimos con mi novia a una de estas “parrillas glorificadas ” que es propiedad entre otros socios de un conocido, sin entrar en una defensa sin aristas de los trabajadores, vi que la camarera lindisima toda tuneada acorde al lugar parecía muy tensa, mi novia que no se percató hizo la movida de preguntar como se preparaba un plato a lo que la camarera invento cualquier disparate con la sonrisa patinada de solemnidad y experiencia, ambos nos tentamos por qué ciertas cosas que la camarera decía sobre el plato acompañamiento en cuestión no tenían nada pero nada que ver con los ingredientes que se explicaban en el menu, finalmente mi novia avergonzada de su snobismo pidio alguna rucula o algo asi y me detuve a ver el lugar, en una mesa estaban los socios onda reunion de mafia rusa entre ellos mi conocido otrora modelito, el encargado era un puto estilo hipster que estaba durísimo que entre las cosas que le vi hacer fue que les tiraba una lata de coca recién abierta en complicidad entre trabajadores entre la barwoman y un commis en medio de un ataque de histeria a los gritos y la jefa de salon asentía pero solo tiene voz sobre mozos y commises, el cocinero un patotero total tirano de su espacio, tenía una campanilla donde avisaba del plato a traves del jefe de partida pero si no estaba su pongamosle por seguir la corriente sous chef el los dejaba ahí y si el camarero no se enteraba el plato se enfriaba, y luego los bardeaba, demás esta decir que me interesó saber el sistema de pagos y me fui a la mesa de la mafia rusa donde nos invitaron unos tragos y básicamente era el minimo en el rubro pero con horarios discrecionales y variables de acuerdo a los distintos espacios o “plazas” era un esquema de trabajo en que no era posible encontrar ni siquiera en el momento previo a la Mise en place donde el personal come junto un lugar de reforzamiento o catarsis o disipar dudas pero se bancaban esto por que iba gente como yo que dejaba propinas generosas ( no es un poco demasiado?) . Y no dije nada, pero oh el karma mi conocido tenia tambien participacion en otro lugar muy renombrado de mi barrio porteño que se clausuró por unas ciertas ratas. Siempre observo que es muy común el maltrato, pero no de los empleados a los consumidores sino entre ellos y de sus superiores hacia ellos, un todo contra todos y de eso sale no un empleado al servicio del cliente sino un estibador sin ninguna motivación mas que el sobrevivir hasta el final de la jornada laboral, como si viviéramos en una burocracia alienada donde somos números a despachar rápido pero el ejercicio de generar una buena experiencia tambien depende de nosotros porque vamos a lugares no particularmente extraordinarios por cierto snobismo y salimos ofendidos por el maltrato, pero no hay una explicacion monocausal y nosotros los consumidores premium no somos el mejor ejemplo, aun así a nuestro favor puedo señalar que los hay peores estos que han llegado tarde al reparto y eso les hace creer que viene con un free pass para comportarse como un triste matón.

 

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